Facebook icon Twitter icon Forward icon

Diario del Juicio

Boletín N° 2

#SinFacundoNoHayJusticia


Primera audiencia: El Rubio del Baile

Córdoba - 11/08/2015 | La audiencia empieza a sala llena. Pablo Rearte es el primero en sentarse en el banquillo donde lo interrogarán los jueces Susana Frascaroli (presidenta), Graciela Bordoy de Pizzicari y Daniel Ferrer Vieyra. Está acusado de ser el co-autor de homicidio de Facundo Rivera Alegre. Tiene antecedentes por tenencia de estupefacientes, estuvo 1 año y 9 meses detenido.

K. L. tiene 19 años. Está acusado de ser el autor del disparo que habría matado a Facundo Rivera Alegre. Es albañil y no tiene antecedentes penales. Por esta causa estuvo detenido 9 meses hasta que cumplió los 18 años, según lo dispuso la Cámara 4° del Juzgado de Menores.

El último imputado es Aldo Monje, por el delito de encubrimiento: habría cremado el cuerpo sin vida de Facundo. “Perdí un trabajo hermoso que tenía en la municipalidad” declaró. Se refiere al mantenimiento en las calles del cementerio San Vicente donde trabajó desde el 2007 hasta el momento de la detención. “Cavaba por ahí, cada tanto”, dijo que lo hacía cuando le daban la orden. Hoy vende bolsas de consorcio y dice sacar $700 por día.

La Jueza Frascaroli preguntó si le habían recetado medicación psiquiátrica, Monje dijo que sí: “la misma pastilla que me daban ahí adentro (refiriéndose a la cárcel de Bouwer donde estuvo 8 meses detenido por esta causa); me tranquilizaba”.

Pablo Rearte y K. L. se negaron a declarar. Aldo Monje también. “Niego el hecho, no voy a declarar, no tengo que ver en nada” dijo.

Radiografía de una ausencia

La declaración de Viviana Alegre, madre de Facundo, no empezó sin antes mirar de frente a los tres imputados. “Los conocí por los medios, a K. L. lo vi hace un tiempo en la calle con su madre”. Después relató con precisión las horas previas a la desaparición de Facundo.

Alejandro D’andrea, Mauricio Pinto y Alan -Viviana no recuerda su apellido- se juntaron en la casa de barrio Juniors donde el “Rubio del Pasaje” vivía con su madre. Dejaron coca y vino en la heladera. Alrededor de la una menos cuarto fueron al baile de Damián Córdoba en el Estadio del Centro, la madrugada del 19 de febrero.

Cerca de las 6 de la mañana Viviana se despertó y notó que Facundo no había vuelto. Llovía mucho. “Esperaba verlo llegar todo empapado. Me quedé preocupada porque tiene problemas respiratorios y me imaginé que le iba a hacer mal” declaró su madre. Se quedó despierta a esperarlo. A las 11 de la mañana todavía no había vuelto. Tenían que ir a trabajar a un evento donde Viviana sería chef; Facundo mozo. Pero le dieron el día para que pudiera buscarlo. “Era muy raro que mi hijo se ausentara así” dijo Viviana.

Más tarde, Micaela –la novia de Facundo- prendió el celular de él y vio varios mensajes de sus amigos que preguntaban “dónde estaba”. Viviana comenzó a buscarlo por hospitales y comisarías. “Dado que mi hijo fue detenido varias veces por el Código de Faltas, pensé que podría venir por ahí”, contó su madre.

Fueron a la Comisaría 3° pero no lograron que les tomen la denuncia. Una de las personas que las atendió, dijo que “como era feriado de carnaval, no valía la pena mover a la fuerza para que apareciera el martes después de andar caravaneando”.

La búsqueda de Viviana se intensificó cuando el lunes siguiente a la desaparición -20 de febrero- recibió una llamada anónima por teléfono. “A tu hijo no lo vas a ver más”, le dijeron. El número quedó registrado y lo llevó junto con todos los mensajes que había recibido, a la policía. Finalmente, el martes 21 de febrero, lograron que les tomen la denuncia por la desaparición de Facundo. Mientras declara Viviana, tiene en una de sus manos una foto de su hijo y un chupete de color rosa.

El fin de semana siguiente a la desaparición, su madre fue al baile de Damián Córdoba en Palm Beach. Llevaba una foto de Facundo con su número de teléfono, que esperaba mostrar desde el escenario. Se reunió con Jacinto, el padre de Damián Córdoba para coordinar un encuentro con el cantante que nunca se concretó. Pero sí se cruzó con Luciano Calderón, acordeonista de la banda, que solía dejar que Facundo entrara gratis en algunos shows del boliche La Morocha. “Anda a saber dónde te lo habrán tirado” le dijo Calderón en medio de la charla esa noche.

“Luciano conocía a Facundo. Y a sus amigos. Damián Córdoba lo nombraba en el escenario de los recitales, decía ‘al rubio del pasaje’ o el azulado” dice Viviana. Asegura además que en el portal del cantante había fotos y videos donde aparecía Facundo. Pero tiempo después de su desaparición fueron borradas, solo quedó la foto del último baile.

Damián Córdoba tiene custodia policial, con policías activos. “Palomo” era uno de ellos. Cuando Viviana fue a Palm Beach lo cruzó y le mostró la foto de Facundo. “Lo ubico a este chico. El comisario a cargo del caso es Gabriel Álvarez, buen tipo” le dijo. Se trataría del mismo comisario que ejercía la Jefatura de Robos y Hurtos de la Policía de Córdoba. Lo removieron de su cargo en junio de este año, por el secuestro a Carlos Córdoba, padre de un supuesto narcotraficante local. Después de la desaparición de Facundo, el cuartetero cambió la custodia policial.

“Donde yo estoy sentada no solo está sentado Facundo Rivera Alegre sino también los 8 pibes que mataron este año por violencia policial”, así cerró Viviana su declaración. Comenzó el cuarto intermedio. Las madres de Miguel Bru, Sebastián Bordon y Ezequiel Demonty (desaparecidos en democracia y víctimas del abuso policial) se acercaron a abrazarla. Cuando salió la gente, la aplaudieron y le gritaron: “Fuerza Vivi”.

Entre amigos

En la segunda parte de la audiencia, declaró Alejandro D’andrea, uno de los amigos que fue con Facundo al baile, la noche de la desaparición. A las 2 de la madrugada llegaron al Estadio del Centro. El Rubio del Pasaje se fue con otro grupo de amigos y recién a las 3 se volvieron a encontrar para tomar un vino, Facundo puso plata para comprarlo. Volvieron a verse a la salida del baile. Llovía mucho. “No lo vi subir al colectivo. Yo estaba abrazado con C. -una chica- abajo de un techito sobre la calle Mendoza. Vi que cruzó en diagonal. Me distraje porque me subí a un remis y cuando volví a mirar, ya no estaba” dijo Alejandro. Se habían conocido el fin de semana anterior en un baile de Damián Córdoba en La Morocha.

Camino al Estadio del Centro, Alejandro, Alan, Mauricio y Facundo pasaron por la pizzería donde trabajaba Cristian Galbo. Se conocían desde la primaria pero cuando se empezaron a cruzar en los bailes se hicieron más cercanos. Facundo, en el baile, hacía señas y se tocaba el pelo para que Damián Córdoba lo saludara. Al tiempo, todos lo conocían. Galbo dejó de ir al baile meses antes de la desaparición. “No era un desconocido el Rubio para Damián Córdoba, ni para Damián ni para la banda” declaró.

La primera vez que lo citaron a declarar, él no sabía si Facundo compraba -o no- droga para otros. Se enteró en el curso de la investigación, cuando la mujer policía que le tomó declaración se lo manifestó. La mujer sería de apellido Ludueña.

Finalizada la primera audiencia dijo Claudio Orosz: “Se podría haber realizado un careo entre Ludueña y Galbo”. Hoy debía declarar pero está de licencia, su testimonio tendrá lugar la próxima semana. La audiencia continúa mañana. Hay cuatro personas citadas a declarar.

*Por Equipo de Comunicación

 

Galería de imágenes

Videos: Día 1: Declaraciones de Viviana Alegre