Las Pícaras

Fue en la nariz de los jefes de la policía de Córdoba. Fue debajo de sus sillas. Ese día, el día que se escaparon 67 pistolas recién compradas de la Central de Policía de nuestra ciudad. Picaras como son salieron a jugar a las escondidas, y juegan bien porque todavía nadie las encuentra, todavía no hay ningún responsable y como de costumbre, uno a uno, los jefes de la policía se pasan la pelota. Porque creen que nos engañan, piensan que no estamos bovinas de sus movidas. De cómo negocian con nuestros pibes, de cómo comercializan nuestra seguridad. Pero hoy, otra vez, como hace 9 años le decimos que estamos despiertos, que los estamos mirando atentos. Porque no nos olvidamos de cómo bajo sus leyes la delincuencia es un color de piel, no nos olvidamos de su impunidad, no nos olvidamos de su prepotencia, no nos olvidamos de las racias, NO NOS OLVIDAMOS DE YAMILA, NO NOS OLVIDAMOS DE FACUNDO.