DOCUMENTO 13° MDLG CÓRDOBA

Llegó la 13 y acá estamos les vigilades, perseguides, verdugueades, encerrades en cárceles, comisarías, manicomios y en los llamados «centros educativos» como la cárcel que es el Complejo . Somos les asesinades por el aparato represivo del Estado patriarcal, capitalista, imperialista, colonial, racista y burgués.
Acá estamos habitando las plazas, las escuelas y facultades, los juzgados y pabellones, los centros de salud y las esquinas, la peatonal y el olmos, la plaza San Martín y el Paseo de las artes, los terrenos desocupados y las tierras originarias.
Acá estamos en las calles: les pibes que merodeamos al salir del barrio, las presas por defendernos de la violencia machista, les trabajadores que enfrentan el ajuste, la reforma laboral y la burocracia sindical, les procesades por defender la educación pública. Les que echamos a Monsanto y vamos por Porta. Les familiares de los que «algo estaban haciendo». Somos les preses por cultivar, consumir, comercializar y convidar. Somos les trabajadorxs de la Economía Popular. Les artistas callejeres y populares. Somos les investigadores de lo popular, les comunicadores y medios alternativos, comunitarios y populares. Somos el monte que enfrenta las topadoras y las autovías.
Somos les cuerpes gestantes que abortamos, les trans exigiendo cupo laboral. Somos el dia y la noche que acompaña a les trabajadoras sexuales. Les perseguides por besarnos y amar libremente. Somos les migrantes desarraigades, les desaparecides en democracia, les que denunciamos a los responsables políticos que mandan y a los que obedecen. Somos les militantes que construimos otros mundos, somos les niñes y jóvenes que queremos oportunidades, derechos, y libertades aunque para nosotres sólo quieran la cárcel. Somos les que festejamos y reivindicamos la resistencia y rebelión de los pueblos Latinoamericanos y del Abya Yala, como los pueblos hermanxs del Wallmapu, Bolivia, Chile, Ecuador, Haití, Brasil, Colombia, México entre tantos otros con quienes compartimos las mismas luchas.
Acá estamos les hijes del cordobazo y nietes de Nora Cortiñas, las balas que tiraste y que volvimos, somos les 30.400 reaparecides. Somos la bronca organizada y el miedo transformado en luchas.

A nuestras luchas las caminamos todos los días cuando vamos al barrio, comedores, murgas, escuelitas populares, fulbitos, bibliotecas. Cuando construimos miles de talleres culturales, educativos, y laborales. Cuando formamos cooperativas, y autogestión. Cuando generamos soberanía alimentaria en huertas, y en ferias. Cuando promovemos acceso a la digna salud física y mental. Cuando decidimos realizar paros docentes y pañuelazos; asambleas estudiantiles, obreras, feministas y ambientales. Las luchas que damos en sindicatos, escuelas, cárceles y en todos los espacios donde nos organizamos y encontramos, porque no nos alcanzan las palabras para describir todo lo que pensamos, hacemos y activamos, a pesar del miedo que venden, financian, promueven y que nos imponen cotidianamente.

Estamos acá para que vean, para que sepan, que ya no nos dan miedo sus formas de gobernar.
Porque sabemos que en las diversas luchas organizadas el miedo se ha podido transformar en fuego, en rebelión, en reivindicaciones y libertades.
Ya no nos da miedo tu Estado represor.
No nos da miedo tu justicia patriarcal, que avala femicidios transfemicidios y violencias machistas, mientras criminaliza el aborto, la pobreza y la protesta social.
No nos dan miedo tu modelo extractivista, tu minería a cielo abierto, tu fracking, ni tu autovía de montaña.
No nos da miedo tu política de tener más policías en las calles, que docentes en las escuelas.

No nos dan miedo tus cárceles, comisarías, tu complejo esperanza, ni manicomios.
No nos dan miedo tus verdugeos, amenazas, ni procesamientos.
No nos dan miedo tu código penal, ni de (in)convivencia.
No nos da miedo la baja de edad de punibilidad e imputabilidad, ni la criminalización a les niñes.
No nos dan miedo tu ley antiterrorista, ni tu agencia de inteligencia.
No nos da miedo tu gendarmería terrorista y asesina.
No nos dan miedo tus nefastos medios hegemónicos de desinformación, ni tus iglesias fascistas y opresoras, que esconden violadores, silencian el derecho a la educación sexual integral y se oponen al cumplimiento del aborto legal.
No nos da miedo tu narco-policía violadora y tratante.
No nos dan miedo tus políticas represivas que continúan, mientras los gobiernos pasan.
La lucha ha transformado el miedo en fuerza colectiva y por eso hoy estamos en las calles diciendo: ¡¡¡Tu Estado no da miedo, en mi barrio no me encierro!!!.