Cuando la represión no resiste el Archivo

DSC_0008Pasaron 10 años desde la primera Marcha de la Gorra. Muchos recuerdos, muchas memorias, luchas, muchos y muchas. Esos muchos y muchas se expusieron el sábado 5 de noviembre, en el Museo de Antropología. “La idea era como una excusa para que esto sea un aprendizaje que quede abierto y sea convocante”, señala Lucre del Colectivo Jóvenes por Nuestros Derechos y continua: – “También para resaltar esta lucha colectiva, que es algo que generamos para ver cómo eso va politizando nuestras vidas”.

Por los pasillos, se van exponiendo imágenes colgadas y pegadas en las paredes. Fotos, volantes, gráficas, comunicados, archivos periodísticos que emergieron desde aquel año 2007. “También queríamos que esta memoria no se construya, donde muchas veces caemos desde el campo popular, desde un lugar masculino, blanco, etc. Por eso no solo se trató de pensar en cómo se ha organizado contra el Código de Faltas, sino en las distintas formas y colectivos que veníamos organizando contra la represión”, apunta el Wayna de la Federación de Organización de Base (FOB).

“El conflicto social está cada vez más agudo: cada vez vemos más 4×4’s y fortalezas en los countries, junto con lxs compañerxs de Villa El Libertador nadando en las cloacas”, señala el abogado Carlos Vasco Orzacoa, mlitante del PRT en los años setenta, quien además apuntó que “las luchas anteriores a las actuales son importantes para que lxs actuales luchadorxs acumulen esa experiencia y las enseñanzas que de ahí surjan”.

DSC_0017La primera movilización contra el Código de Faltas, recuerda el Vasco, fue en el año 1992, donde lograron juntar diez mil firmas para que la Legislatura discutiera dicha ley y, en particular, la figura del merodeo. El resultado: reformaron el código agregando la figura del “merodeo rural”. “Me agarró una amargura impresionante con la ingenuidad de haberles creído a los legisladores”, resalta el Vasco a la hora de hacer memoria y señalando la clave para obtener las conquistas: “Incorporar lo colectivo. Que eso requiere un avance de conciencia. No es fácil. Pero ahí está la pelea”.

“Somos la carne visible, torturada, el daño por el Estado por ser disidente sexogenérica”, señala Maite, quien se define como “militante piquetera, militante villera, claramente trava, y torta”. “En la Dictadura, nos torturaban por nuestra disidencia sexogenerica, causalmente, nos pasa lo mismo en Democracia. Causalmente, hay un dispositivo puesto por parte del Estado para disciplinar lxs cuerpxs, el líbido y el espacio urbano, en el que nosotras tenemos que ser cuerpos abyectos, subsumidas en los rincones de la oscuridad”, señaló.

Maite: “El problema es el Estado, el problema es una élite dominante que se posiciona con una estructura de poder para controlar el líbido, el deseo, el espacio urbano, para controlar todo y para garantizar que sea posible la acumulación del capital”

DSC_0007“El Código de Faltas nos castigó muchísimo”, señala “la Pato”, integrante de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina filial Córdoba (AMMAR Cordoba): “A nosotras cuando nos detenían, nos llevaban como ganado. Estábamos en calabozos inhumanos. Con frio y calor. Empezábamos con 5 días y terminábamos con 180 días. Enfermas. Amamantando”.

“Nos costó muchísimo organizarnos y hoy podemos decir que tenemos más de mil afiliadas. Pero fue un proceso y un camino de hormiga muy grande”, señala la Pato quien además cerró con que “Hay que ser más, y siendo más creo que podremos vencer esta lucha”.

Finalmente, “el Rodri” del Colectivo Jóvenes, comentó que “de los 70.000 detenciones que hubo en la provincia de Córdoba en 2012, recordé que en 2004 habían sido 1.200 las detenciones por Código de Faltas. A partir de 2004, empezó la persecución masiva de lxs jóvenes de distintos barrios, la estigmatización, la exclusión de la sociedad, de las villasy el hostigamiento”.

“Hoy, lo que pasó en los ‘70 es una conquista. Y nosotrxs ahora estamos acompañando otro proceso, hablando de otras viejas -continúa el Rodri, haciendo un paralelismo entre las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo con las Madres de las Víctimas de Gatillo Fácil-. Una de esas viejas con las que primero empezamos a compartir fue con la Vivi Alegre. Empezamos por frenar la persecución y el hostigamiento a lxs jóvenes en los barrios. Y hoy estamos acompañando los procesos a todas esas viejas que están pidiendo y reclamando que están matando a sus hijxs en los barrios.”

“Este 18 de noviembre vamos a volver a marchar”, fue el punto final de la charla, con vino, brindis y todo.