Criminalización de la protesta

El Código de Faltas castiga las “reuniones públicas tumultuarias”. Será la Policía quien determine cuando estemos en presencia de una de ellas. Queda habilitada para arrestar a quien esté en una marcha, aunque no genere ni sea partícipe del “tumulto”.

La seguridad que busca el gobierno provincial no es más que otra forma de limitar la libertad de expresión. La Policía decide, acusa y condena.